domingo, 12 de febrero de 2012

Animo al des-animado...



Escribo esta para todo el que ahora mismo se encuentra sin trabajo, y por lo tanto cada día debe ser un guerrero de la incertidumbre, un buscador activo de oportunidades. 

Según los expertos, la inteligencia creativa es la que más agota al ser humano, puesto que tenerla en activo supone un gasto de energía muy alto. Basta con pensar en situaciones que se presentan de vez en cuando que requieren esos momentos de "venga piensa...piensa algo"...y no sale porque la reserva está al límite de sus fuerzas. Las personas que como yo ahora buscan activamente deben enfrentarse a esta situación a diario. Muchas veces puedes salir a buscar con un plan preelaborado,escrito y planificado,  otras veces no has encontrado el ánimo, o la creatividad ha dejado de ser tu aliada por unos días. 


Muchos de los días, uno se enfrenta a la incertidumbre del camino que le supondrá llegar hasta esa oportunidad. Y es que buscar un empleo casi supone una completa reinvención de uno mismo día tras día, una reencarnación en la misma persona, pero con más ganas e ideas nuevas para afrontar otra jornada de búsqueda. Siempre me ha sorprendido la capacidad que las personas tenemos para "resetear", y volver a empezar, o seguir con lo empezado... 



A veces basta una noche de descanso profundo, otras una ducha, otras una persona que te transfiere algo de esperanza. Lo que sí está claro es que el ánimo muchas veces se puede ver minado por otra persona, que como tú en ocasiones, se ha rendido, y ha decidido que el mundo es injusto con ella, y su locus de control externo se ha apoderado de su ánimo. Una vez leí que lo que percibimos, en tanto que somos sujetos, es subjetivo, y por lo tanto no existe la persona que es realista. Claro que a veces mucha gente ve una realidad del mismo modo, y uno piensa en si es él la persona equivocada, pero imagino que Galileo y otros muchos también lo pensarían aun defendiendo verdades universales. Cuando un individuo interpreta la realidad en base a su esencia (creencias, valores, etc), esa realidad es suya, porque la percibe así,y puede ser realista para él. Es bien diferente ser realista a ser optimista con la realidad...o ser "realmente optimista". Visto esto solo caben dos opciones: ser optimista (no significa ser idealista, ni inconsciente), o ser pesimista. Analicemos las dos opciones:
  • Ser optimista: invita a la acción, centra la atención en cosas positivas, estimula la creatividad, influye en la relación social con los demás, una de las cosas mas importantes para encontrar un trabajo.
  • Ser pesimista: menoscaba la creatividad, inhibe la acción, conduce a pasividad, centra la atención en "lo que no es", "lo que no pasa", "lo que no me toca", "en lo que no tengo suerte", y lleva a veces a que uno se aísle de los demás. Difícil será encontrar un trabajo bajo estos efectos. 
El trabajo no va a llegar por sí mismo, no se encuentra...se busca!!...y hay que buscarlo en cada oferta que se publica, en cada contacto, cada idea que pueda conectar con una vía de acceso a lo que se quiere. Si uno desea entrar a algún sitio, ha de pensar como hacerlo, por qué vías uno puede acceder o acercarse: como participar en eventos relacionados, como asociarse, conocer alguno de sus miembros, etc.  Si no me dan trabajo en un centro de formación, y no conozco a nadie...¿que tal si me apunto a algún curso del mismo centro? Me conocerán, si ven que trabajo bien, ¿quien sabe si en un futuro contarán conmigo? Si desde luego no hago más que acercarme, dejar una hoja y una sonrisa, tardará más en llegar. Todo se basa en la acción, el movimiento. El que está quieto seguramente no alcance a ver mas allá de lo que su mirada le permita, el que se mueve no tiene límite alguno. 

También es cierto que a veces nos centramos demasiado en el resultado, si uno no gana dinero, no es nadie. Mario Alonso Puig me hizo reflexionar sobre esto en uno de sus libros. Defiende que quizá esté equivocada nuestra escala: "hacer...para así tener...para entonces ser". Quizás si primero nos centrasemos en el "ser", para luego "hacer" y así al final "tener", todos viviríamos en mayor armonía con nuestra esencia. 

Son tiempos en verdad difíciles, pero me he dado cuenta de que a veces todo pasa por algo, porque muchas cosas de las que se dejan para el "después", para el "cuando tenga vacaciones", ahora se pueden hacer "hoy". Yo ahora puedo hacer cosas que antes, cuando trabajaba, consideraba "que no eran lo más importante". Sin embargo, puede ser tiempo de hacer muchas cosas:

tiempo de estar en la naturaleza
tiempo de decir a nuestros padres y madres que los queremos
tiempo de ser un mejor hijo, un mejor marido
tiempo de volver a ser amigo de contactos perdidos
tiempo de conquistar enemigos
tiempo de hacer un voluntariado
tiempo de ver películas pendientes
tiempo de disfrutar música sin escuchar
tiempo de reflexionar

Si mientras uno realiza su búsqueda, centra a veces su atención en cosas como estas, el camino es más liviano, porque ya no cabe el "no hacer nada". Algunas son cosas que en el fondo a uno le gustaría hacer, porque hacen bien a uno mismo, o a los demás o a la sociedad.

Animo a todo el mundo...Que nadie se rinda!!! 


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