miércoles, 6 de febrero de 2013

¿Domingo y hablando de ética? Sí por favor


     Era domingo, sí, domingo. Mi intención de pasar el día "sin hacer nada" se vio truncada por la invitación por parte de Socialnest para asistir al taller que impartía la Fundación ETNOR sobre "Ética en la empresa y en la toma de decisiones". En mi vida he vivido mejor momento para relfexionar y hablar sobre ética y responsabilidad con toda la batería de "tejemanejes" que están saliendo a flote en los medios. NO quiero ni imaginar la hecatombe que supondría auditar en cualquiera de los indicadores de ética o RSE a determinadas instituciones, organizaciones y partidos políticos. Cuantos desahucios habría en el Congreso... Es bueno que hablemos de ética, y lo más importante, que intentemos dar ejemplo. Maquiavelo decía que no se puede gobernar bondadosamente porque los hombres no son buenos. Puedo estar de acuerdo con él, pero lo que si podemos es "gobernar" las organizaciones y a nosotros mismos desde la responsabilidad que hace fundar la ética. No se trata de ser bueno, sino de ACTUAR (que no pensar ni hablar) de acuerdo a un código de valores, un código ético. 

    Stephen Covey y su equipo en La personalidad y la ética del carácter estudiaron el éxito a lo largo de la historia. Descubrieron que casi todos los libros de más o menos los primeros ciento cincuenta años se centraban en lo que podría denominarse la «ética del carácter» como cimiento del éxito: en cosas tales como la integridad, la humildad, la fidelidad, la mesura, el valor, la justicia, la paciencia, el esfuerzo, la simplicidad, la modestia y la «regla de oro». La ética del carácter enseñaba que existen principios básicos para vivir con efectividad, y que las personas sólo pueden experimentar un verdadero éxito y una felicidad duradera cuando aprenden esos principios y los integran en su carácter básico. La ética del carácter se basa en la idea fundamental de que hay principios que gobiernan la efectividad humana, leyes naturales de la dimensión humana que son tan reales, tan constantes y que indiscutiblemente están tan «allí» como las leyes de la gravitación universal en la dimensión física. Esto fue así hasta poco después de la Primera Guerra Mundial la concepción básica del éxito pasó de la ética del carácter a lo que podría llamarse la «ética de la personalidad». El éxito pasó a ser más una función de la personalidad, de la imagen pública, de las actitudes y las conductas, habilidades y técnicas que hacen funcionar los procesos de la interacción humana. 


...¿con cual nos estamos quedando?...
  ¿Estamos volviendo a fomentar estructuras que alberguen la ética del carácter como vía de desarrollo responsable y sostenible? Esto no es más que una elección humana. Las personas heredamos una personalidad, aprendemos otra y elegimos otra con la madurez. Con las diferentes subpersonalides que componen a cada uno, y que determinan un camino u otro, cada cual elige una opción, que debe ser seguida con una integridad férrea. 



    El taller de manos de Roberto Ballester nos mostró el escenario actual que presenta la ética en las empresas de nuestro país. Más allá de la Responsabilidad Social Empresarial que conocemos (RSE) y de trabajar implementando la ética en la cultura de organizaciones que buscan integrarla como forma de gestión, difunden temas relacionados con la ética en múltiples ámbitos. 

Estas son las ideas principales que la Fundación ETNOR nos quiso transmitir:
  • Lo importante no es aportar un beneficio estanco a la empresa, sino ser capaz de generar un beneficio social a través de la RSE. Las empresas se están concienciando cada vez más de la necesidad de la ética empresarial, y de su impacto social. De este modo podemos afirmar que poco a poco crecen las auditorias sobre incorporación de ética y valores en la cultura de la empresa.
  • Lo que  importa es el COMO, no el qué se produce. La información ahora está en manos de los consumidores, que con los Medios Sociales pueden conocer de cerca los procesos de elaboración, el origen de los productos que consumen y el tipo de políticas que la empresa sigue en otros paises donde tiene deslocalizado un centro de trabajo. Se ha de hacer frente a la demanda de información de los consumidores sobre la sostenibilidad e impacto de su producto.
  • La ética empresarial no es solo cuestión de filantropía y desinterés, de bonhomía. Contribuye a la sostenibilidad y rentabilidad si se sabe gestionar bien. Se orienta a la gestión, a los procesos, la cultura...luego los cambios son los que revierten en beneficios para la empresa y la comunidad.
  • La ética que se intenta generar se orienta mas a la responsabilidad que a la convicción, se ha de tener en cuenta el impacto. No se trata de convencer a los empresarios/as de que deben hacerlo, por una cuestión de cumplimiento comunitario. Es más bien una cuestión de responsabilidad en cuanto entes que participan en un tejido social. La ética aparece cuando hay más de una persona, porque somos más de uno y necesitamos constituir un sistema en base a unos valores determinados. 
¿Por qué hablamos de ética? 

Por mi parte la respuesta es bastante clara: Porque la alternativa sería un horror, ¿no?
  • Porque las empresas son instituciones sociales y como tales no deben obviar que todo lo que pasa en la sociedad les afecta y viceversa.
  • Porque el marco ético de hecho determina muchas veces nuestro marco jurídico. Legislamos, ejecutamos y juzgamos en base a leyes que se constituyeron para proteger valores o códigos éticos, para que no sean vulnerados. Del mismo modo la vulnerabilidad o el surgimiento de un nuevo marco ético da lugar a nuevas normas a través de fuentes del derecho como son las sentencias o la costumbre. En las empresas sucede igual: los valores están protegidos por formas de trabajo, condiciones laborales determinadas y normas de gestión.
  • Por que trabajamos con personas, se presupone que aceptamos un código ético. 
¿Por qué está de actualidad la ética empresarial?
  • Porque hay una crisis de confianza, que es un recurso ético. La confianza hace que la ética empresarial este de actualidad: "es como el oxigeno, solo nos acordamos de ella cuando falta".
  • A través de un código ético las empresas pueden diferenciarse de los competidores; ahí entra la ética como valor añadido. Se asumen compromisos éticos (valores) que definan una entidad, una manera de ser y hacer las cosas. Ética significa carácter, y así se transmite uno determinado a los consumidores para diferenciarse del carácter o marca de los  competidores.
¿Para que sirven los valores?
  • Generar y modificar la cultura de la organización. La clave es que la ética se integre como "carácter de la empresa", en la cultura de la organización. 
  • Crear condiciones para que actúen de manera ética los actores relacionados. Todo se transmite, y de ahí que la ética y la RSE se pueda transmitir como modelo de gestión entre shareholders y stakeholders, otras comunidades, etc.
  • Tomar decisiones en base a ese carácter. Como modeladora de acción, la toma de decisiones se ve influenciada por la adopción de un código ético en la empresa que actúa como filtro.
   La orientación inicial a la producción en la revolución industrial ha llevado hasta la actualidad, donde los outputs van dirigidos a determinados perfiles de consumidores. Se hacen "a medida" de la sociedad donde se van a ofrecer. La evolución del mercado hace incorporar al producto las expectativas de la sociedad, los valores. De este modo, las expectativas de las personas han hecho evolucionar la orientación de los servicios/productos del precio, a la actual necesidad de una calidad social.

    Personalmente opino que al fin y al cabo la ética empresarial es una cuestión de elección, de deseo por optar por mejorar la gestión en base a indicadores de sostenibilidad y prácticas responsables. Aristóteles decía que somos inteligencias deseantes. Las empresas también lo son, y así pueden optar (desde la más micro a la multinacional) por llevar a cabo prácticas con un impacto social controlado y responsable. La RSE se convierte así en un generador de "excelencia" en las empresas, y esa es la que se han de cuestionar. Claro está que deben atender a otros asuntos, pero no pueden olvidar lo que les envuelve. Como intangible es a veces complicado obtener el ROI, y también lo es concienciar de su necesidad, pero el esfuerzo puede garantizar siempre el éxito de un camino. Más allá del marketing social de las mismas, supone un esfuerzo por implantar formas que contribuyan a favorecer a la comunidad y a la vez a incrementar el beneficio propio con la gestión mejorada. Esto ha cambiado: antes era por una cuestión de "aparentar un carácter" y ahora por una mejora en la gestión de la empresa. Según la Fundación ETNOR este último motivo es el principal actualmente por el que las empresas optan por la ética y la RSE.

Piensa: 
¿podrías llevar en tu día a día profesional y personal prácticas más responsables/éticas? 

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