martes, 14 de enero de 2014

Las 10 cualidades de un objetivo

Las metas más excelsas, son al aplazamiento las más propensas. 

    Siempre que empieza un nuevo año, las personas nos proponemos nuevos retos, nuevas metas y proyectos, que provienen de sueños, anhelos y destinos ensoñados. Lo que vamos a tratar en esta entrada, es de definir aquellas cualidades o características que convierten un objetivo, en un buen objetivo. En la proposición de objetivos, las personas solemos fallar en definición, en determinación y focalización. Crear un buen objetivo implica mucho más. "Cuanto más nos aproximemos a las definiciones exactas, más cerca estaremos de la verdad", decía Sócrates. Aunque solemos usar la calificación de SMART (Specific, Measurable, Achievable, Realistic and Time-Bound), la mejor forma de saber si es bueno o no, es que lo hayas conseguido. No obstante, vamos a ver que puedes tener en cuenta en su definición:



1. DESEABLE
“Somos conscientes de nuestros deseos
pero ignorantes de las causas que los determinan”,
Spinoza.

    ¿Qué quieres?¿Para qué lo quieres?¿Qué sentirás cuando lo hayas logrado? No basta con desear un objetivo, un cambio, sino que hay que conocer el origen de ese deseo.  Recuerda la entrada en la que hablamos de los deseos inconscientes. Podemos caer en el intentar hacer “cada vez más” en lugar de “cada vez mejor” si no está bien descrito. Si está propuesto, es porque debe implicar una transformación o mejora en la visión de las cosas. Si ese deseo activa una motivación, es por algo, pero debes conocerlo. En la mayoría de los casos, cuando las empresas solicitan un proceso de Coaching porque desean cambiar algo, la solución viene por modificar otro elemento que no era al que todos señalaban. Había un deseo de cambiar, un objetivo, pero no estaba ajustado a la realidad ni a la necesidad. 

    No es lo mismo proyectar un deseo, que desear un proyecto. Cuando deseas un proyecto, le añades objetivos que componen su construcción, y acciones para lograrlo. 

     El cambio se ha de acercar a aquello que siempre nos atrae, a lo que nos gusta, o con lo que pensamos que un sistema funcionará mejor.

2. VALIOSO

    El objetivo que te propongas no es un fin en sí mismo, sino un medio. Sólo es útil si contribuye a un mayor éxito, a una mayor satisfacción y si participa de una evolución más favorable.


    ¿Es importante para ti, tu familia o tu empresa porque añade valor? Puede ser valioso porque está conectado con tus valores, o con tus gustos, pero en todo caso has de encontrar un sentido en querer lograrlo, más allá de sumar éxitos. 

Cuando lo consigas, ¿en qué medida cambiará tu vida o te acercarás más a tu objetivo final?

3. PROGRAMADO
"Un sueño con fecha es un objetivo". 

    Esto supone que debe de existir una fecha, para lograr el objetivo final y los diferentes subobjetivos que lo componen. 

   Te aconsejo que cuanto más corto sea el periodo más avanzarás. No es lo mismo que te propongas escribir un libro en un año, a que te propongas escribir un capítulo cada 2 meses. Como el final o la fecha de consecución está mar cerca, activa mejor la acción.


4. VOLUNTARIO

    Un objetivo que viene a través de imposiciones u obligaciones producirá resistencias y defensas, más aún si no se conoce el proceso y el fin del mismo. La voluntariedad es necesaria para el éxito.
      Ahora bien, recuerda que la voluntariedad es necesaria, pero lo que más necesita es que vaya acompañado de acciones volitivas. La volición añade a la voluntariedad, un razonamiento y procesamiento adicional. 

5. POSIBLE

El éxito está determinado por la posibilidad, no por el intento. 
Anónimo

     La auto-conciencia, una de las dimensiones de la IE, hace posible que conozcamos nuestras debilidades y fortalezas, y en ocasiones nuestros límites PRESENTES. Esto ayuda a acercar los objetivos a nuestra situación en el momento. Eso sí, debemos tener en cuenta que: aceptar los límites no implica resignarse, ni conformarse, solo es un mero conocimiento. 

     Tener límites es una circunstancia de la persona, no una característica de su identidad, por ello “tenemos limitaciones”, pero no “somos” esa limitación. “Yo es que siempre he sido así”, es una de las expresiones más utilizadas para auto limitar la posibilidad de alcanzar un logro. Si nunca hemos probado a ser de otra manera…La autoeficacia relacionala con tu esfuerzo, no con tu capacidad. 

    Mario Alonso Puig tiene una metáfora que ilustra bien estos aspectos: “Desde que el gusano nace tiene esa identidad, y aunque no lo sepa en su potencial tiene la posibilidad de volar. Solo cuando la “naturaleza” le da la oportunidad de cambiar…entonces puede llegar. Al principio NO puede saltar de una rama a otra….y después puede atravesar bosques enteros. Todas la personas nacemos MARIPOSAS”. 

Preguntate: ¿Qué determina en mi vida que puede ser posible o no?

6. MEDIBLE
No puedes gestionar lo que no puedes medir.

¿Es específico? ¿Cómo podremos medir su alcance? ¿Cómo y cuándo sabremos que el objetivo se ha logrado?

 No es lo mismo que te propongas "ahorrar mucho dinero", a que tengas como objetivo ahorrar 6.000€ en un año. Con esto puedes ir midiendo si lo vas logrando o no, y puedes poner pequeñas referencias durante el año para ir midiendo su consecución

7. SOSTENIBLE

     No solo sostenerlo al conseguirlo, sino sostener la fuerza y la paciencia mientras lo alcanzas. Ahí entra tu resiliencia, seguridad para no dudar, resistencia, tu capacidad de aplazar una recompensa, etc. ¿El objetivo podrá permanecer en el tiempo? Habrá que pensar en ello, puesto que nuestro objetivo es que “venga para quedarse”. Si crees que no, dótalo de estructura para que no se caiga (hábitos, recursos, apoyos, etc). Dependerá entre otros factores del grado de implicación, compromiso y disciplina que puedas desplegar. La decisión, determinación y la perseverancia deberán ser herramientas necesarias.

    La falta de sostenibilidad es uno de los mayores problemas a la hora de aplicar novedades, o perseguir metas. Si el éxito tarda en llegar, se reduce la motivación, ilusión e implicación y el resultado se pierde.

8. COMPARADO

    Si es importante para ti, pregúntale a otros que hicieron lo mismo. Pide consejo a personas que han tenido objetivos similares, pregúntales que cosas hicieron, que emociones les ayudaron más y cuales menos. 

    Si no conoces a nadie, pero admiras a alguien que lo logró, intenta averiguar qué hizo en situaciones parecidas. Intenta imaginar que haría esa persona que admiras en la misma situación. Esto en coaching lo utilizamos a menudo para identificar competencias a desarrollar.

Además, si lo compartes te darán consejos y cada vez que te vean te cuestionaran si lo estas logrando o no.

9. VIABLE

     Económicamente sostenible, que puede llevarse a cabo con los recursos que poseemos o podemos obtener. Este punto estará estrechamente ligado con la sostenibilidad. ¿tienes todo lo que necesitas? ¿como puedes conseguirlo? ¿quien te puede ayudar a lograrlo?

    Una vez decidido y seleccionado habrá que estudiar su viabilidad desde la formulación hasta su implantación.

10. RETADOR

    Esta cualidad es muy personal, pero yo siempre me propongo cosas que me cueste conseguir, que me supongan un reto personal o profesional, porque de ahí saco la motivación para lograrlo. Si no me supusieran un verdadero reto, creo que no me los propondría. En este punto es donde muchas veces entran en juego conceptos como riesgo e incertidumbre. Elisabeth Kubler-Ross, una psiquiatra que estudió el sentido personal en las personas con enfermedades terminales, observó que de lo que la mayoría se arrepentía, era de no haberse arriesgado más en la vida. Esto al fin y al cabo, es de no haberse retado a sí mismos.  

     Ten en cuenta siempre, que si algo te propones es porque ese propósito ha nacido por algún motivo, aunque todavía no haya llegado a tu plano consciente, pero intenta descubrir que es. 


¿Se te ocurren más cualidades de un buen objetivo? Espero que te hayan servido mis consejos, y mucha suerte con los que te hayas propuesto. 
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