lunes, 17 de febrero de 2014

La utilidad de la frustracion

       «Llena tu frustración de nuevas propuestas, nuevos propósitos y perspectivas, dale sentido,
 y obtendrás “logración”»

    En la última entrada hablamos sobre objetivos. Ahora vamos a hablar de la emoción que muchas veces acompaña la persecución de metas o proyectos determinados, ahora mismo, la emoción de nuestro país: la frustración. Siempre la percibimos como un sentimiento o estado de ánimo negativo, asociado a lo que expresa una persona de nuestro entorno cuando no logra algo, y viene a nosotros y dice: me siento frustrado. Si no obtiene solución, en un tiempo seguramente esta sensación derivará en un: me siento impotente

      Las personas que sobre todo están orientadas al logro, si no tienen recursos para domarla, pueden entrar en crisis profundas. No obstante, es un sentimiento útil si se sabe gestionar, de ahí el título de esta entrada en positivo. Si no existiera, simplemente no reintentaríamos los proyectos, simplemente fallaríamos, y no llegaría la superación La palabra deja entreverlo, "frustra-acción". Gestionada, pasa a ser "confronta-acción" o "super-acción", lo que activa la puesta en marcha, reinicia la acción.