miércoles, 23 de abril de 2014

Supresion emocional ¿siempre estas bien?

"El corazón tiene razones que la razón desconoce."

   - Hijo, no llores ¿por qué lloras? Todos tenemos esta frase grabada, que nos repetían nuestros padres cuando teníamos un conflicto, y llorábamos desconsoladamente.  Si que es cierto que cuando éramos niños solíamos expresar nuestras emociones, pero de forma sobreeactuada, porque queríamos llamar la atención sobre algo que nos sucedía (esto a veces también pasa en la vida adulta). En la mayoría de contextos había una creencia esclava de la costumbre: débil es la persona que muestra sus emociones, porque no es capaz de contenerse. Ahora sabemos que el “débil” es el que no las puede autoregular. 

¿Siempre estás bien? (Tomada de 6seconds.org) 
   Hablamos de la supresión emocional, un fenómeno que sucede cuando las personas comprimen, reprimen, o lo que es peor, anulan la expresión de sus emociones. La emoción no es suprimida, solo la expresión, lo que quiere decir que hay algo por el cuerpo que no hemos gestionado. Como vimos con la frustración, todas las emociones son útiles si se entiende su usabilidad, y por ello no han de ser esclavas de la represión, sino más bien compañeras de la regulación y liberación. 


miércoles, 2 de abril de 2014

Como crear ideas potentes

  
    En la ultima entrada hablamos sobre lo que significaba la potencia, en su aplicación a la producción y sobretodo transmisión de ideas, de cara a convencer a los demás o proponer nuevas formas de trabajar o convivir en cualquier organización o sistema. Ahora necesitamos indagar en los factores que nos pueden ayudar a que el "agua llegue a su cauce", es decir, los factores que podemos tener en cuenta para dotar de potencia a nuestras ideas. Recuerda que vamos a tener en cuenta hasta donde somos capaces de intervenir nosotros mismos, la parte que depende de nosotros. En mi opinión, estos son los más importantes:

1. Observa la vulnerabilidad. Niël Barnard, una de las figuras que acompañó a Mandela en su proyecto de una Sudáfrica libre decía de él: "...tenía una asombrosa capacidad de penetrar en las mentes de personas culturalmente distintas a él. Sabía cuando alagar, y cuando aplacar. Tenía un instinto casi animal para llegar a las vulnerabilidades de una persona y tranquilizarla.  

Absolutamente todas las personas tienen un "clic", desde el cual es más fácil acceder a ellas. Cuando hablamos de vulnerabilidad, no hablamos de debilidad, sino de una vía de acceso, donde el sistema o el individuo está más tranquilo, más cómodo y por ello más receptivo a una idea. Alguien que muestra su vulnerabilidad es más propenso a confiar si en este estado se siente seguro.

En esta práctica entran en juego múltiples habilidades: autoconocimiento para saber que recursos puedes usar, empatía para identificar los puntos de acceso, análisis, observación y más

Una idea será tanto más potente cuanto más estudies la vulnerabilidad de los tuyos, en el sistema donde quieras que tus ideas tengan espacio para correr.