jueves, 24 de septiembre de 2015

El éxito del autocontrol: Los niños de Dunedin

Nuestras madres solían llamarlo paciencia, y nuestra abuela solía decir: “hijo, quien siembra recoge”. Nos lo decían en los momentos en los que se acercaba o era inminente un fracaso, o la recompensa podía tardar en llegar. Ahora sabemos que esto era bueno para todos, del estudio de habilidades de la inteligencia ejecutiva: el autocontrol y el aplazamiento de la recompensa. Esperar y saber controlar el beneficio del ahora.

Dunedin, en Nueva Zelanda, posee una de las universidades mas importantes del país. Su población no supera los 100.000, por lo que es un entorno idóneo para el estudio más importante sobre los ingredientes del éxito en la vida realizado desde los anales de la ciencia.









Se estudió intensivamente, durante la infancia a un total de 1037 niños (todos los bebes nacidos en un lapso de 12 meses). Se siguió además su desarrollo a lo largo de varias décadas por un equipo distribuido en varios países. Especialistas de disciplinas muy diferentes, y con una visión propia sobre el autocontrol, al que consideraron clave de la autoconciencia, formaron el equipo de investigación.